Las organizaciones de TI han obtenido beneficios importantes como resultado directo de la virtualización de servidores. La consolidación de servidores redujo la complejidad física, aumentó la eficiencia operativa y la capacidad de reasignar dinámicamente los recursos subyacentes para cumplir, de forma rápida y óptima, con las necesidades de las aplicaciones empresariales cada vez más dinámicas.

La arquitectura del centro de datos definido por software (SDDC) de VMware ahora extiende las tecnologías de virtualización a toda la infraestructura del centro de datos físico. VMware NSX®, la plataforma de virtualización de red, es un producto clave de la arquitectura de SDDC. Con NSX, la virtualización aporta a las redes lo que ya se ofrece en términos de capacidad informática y almacenamiento. De modo muy similar en que la virtualización del servidor crea, elimina, restaura de forma programática y crea instantáneas de máquinas virtuales basadas en software, la virtualización de red de NSX crea, elimina, restaura y crea instantáneas de redes virtuales basadas en software. El resultado es un enfoque de redes completamente transformador que no solo permite que los administradores del centro de datos alcancen muchísima mayor agilidad y mejor economía, sino que también permite la implementación de un modelo operativo muy simplificado para la red física subyacente. Gracias a que se puede implementar en cualquier red IP, incluidos los modelos de redes tradicionales existentes y las arquitecturas de tejido de última generación de cualquier proveedor, NSX es una solución que no provoca interrupciones. En efecto, con NSX, la infraestructura de red física existente es todo lo que se necesita para implementar un centro de datos definido por software.

servidor

La imagen de arriba establece una analogía entre la virtualización informática y de red. Con la virtualización del servidor, una capa de abstracción de software (hipervisor de servidor) reproduce los atributos conocidos de un servidor físico x86 (por ejemplo, CPU, RAM, disco, NIC) en el software; de este modo, esos atributos pueden ensamblarse programáticamente en cualquier combinación arbitraria para producir una única máquina virtual en cuestión de segundos.

Con la virtualización de red, el equivalente funcional de un hipervisor de red reproduce en el software el conjunto completo de servicios de red de Capa 2 a Capa 7 (por ejemplo, conmutación, enrutamiento, control de acceso, protección de firewall, calidad de servicio [QoS] y equilibrio de carga). Como consecuencia, estos servicios pueden ensamblarse programáticamente en cualquier combinación arbitraria, para producir redes virtuales únicas y aisladas en cuestión de segundos.

Con la virtualización de red se obtienen beneficios similares a los que ofrece la virtualización del servidor. Por ejemplo, así como las máquinas virtuales son independientes de la plataforma x86 subyacente y permiten que TI trate los hosts físicos como un grupo con capacidad informática, las redes virtuales son independientes del hardware de red IP subyacente y permiten que TI trate la red física como un grupo con capacidad de transporte que puede consumirse y reasignarse a petición. A diferencia de las arquitecturas heredadas, las redes virtuales pueden aprovisionarse, cambiarse, almacenarse, eliminarse y restaurarse de forma programática sin volver a configurar la topología o el hardware físico subyacente. Al combinar las capacidades y los beneficios que ofrecen las soluciones conocidas de virtualización de almacenamiento y del servidor, este enfoque de redes transformador despliega todo el potencial del centro de datos definido por software.

NSX puede configurarse mediante vSphere Web Client, una interfaz de línea de comandos (CLI) y una API de REST.